
Por Vanessa Navarro Balaguer
He pasado unos días tratando de encontrar las palabras adecuadas para describir todo lo vivido este fin de semana. Y no las encuentro. Y creo que justo esa es la clave: no las encuentro porque no las hay. No hay palabras suficientes en este mundo para describir tantas emociones juntas; tantos momentos compartidos y vividos; tantas risas y llantos comprimidos en dos días.
Me ha dado tiempo a llorar de alegría, de tristeza, de rabia y hasta de risa. He podido disfrutar de unos abrazos que me traspasaban. He podido escuchar de primera mano historias en las que sentía que compartía los mismos sentimientos. Me he sentido identificada con muchos de los relatos y he sentido como míos propios muchos de los logros que allí se compartieron. Me he sentido querida, apoyada, valorada y respetada.
Me quedo con los bailes, con los brindis y con vuestras risas grabadas a fuego en mi alma.
Estas pedazo de Mujeres con las que he tenido el Honor de pasar dos días bajo el mismo techo merecen una mención especial en mi Vida. Os habeis convertido en mis imprescindibles, en mi Red de Apoyo Vital, mis chicas Vitamina. Cada una de ellas con su propia mochila se ha llevado un trocito de mi Ser escondido en su propia maleta. Yo me traigo bajo la piel inyectada una energía que no puedo describir ni comparar con nada.
Lo que pasó en el Desmadres, se quedó en el Desmadres… y en nuestros corazones. Os quiero chicas, no soltéis vuestros cabos, yo tengo bien amarrado el mío.
Somos Red, Somos Tribu.
Emotivo, sincero y REAL.